Cipo, un amor casi hipnótico

Cipo, un amor casi hipnótico

¿Cómo estará el cielo en Ramallo? Acá, en el Alto Valle, el día es gris con tonos apagados, casi aburridos y todos tienen responsabilidades que cumplir. En Neuquén se vota para intendente y eso es para destacarlo. Mientras tanto, Cipo sigue de fiesta por sus 112 años. Desde el otro lado del puente los saludamos, porque aunque seamos dos ciudades totalmente distintas nos parecemos, algunos nos apasiona lo mismo que apasiona a toda una ciudad.

Claro, estoy hablando de Cipo. El que mueve corazones en el Alto Valle, el que tiene enamorado a más de uno y una. Y claro que cada partido es como un reencuentro, una cita de amantes que no pueden dejar de verse. Porque a veces se lastiman, otras veces se enojan, y tantísimas más se dicen “no te quiero ver nunca más” pero no pueden, como nosotros que no podemos dejar de ver a Cipo. Nos enojamos en el último partido, nos sentimos llenos de ira y hasta por momentos traicionados porque abrimos nuestro corazón de par en par y solo recibimos cachetazos que no nos merecemos.

¿Pero que importa? El amor verdadero supera hasta las peleas más difíciles, hasta los dolores más profundos. Porque aunque le tiren de todo, a ese amor no lo rompen con nada. Desde las 16 se detienen varios mundos a lo largo y ancho de este planeta llamado Tierra. Muchos y muchas expectantes con la radio al lado, la computadora. Todo es valido para apoyar a Cipo, para alentar y no abandonar.

Mientras éstas líneas salen del pecho y la cabeza, no puedo dejar de pensar en el último partido. En ese penal que puso gris mis ojos, el mismo gris que veo por la ventana en éstos momentos; los insultos y malas actitudes de algunas personas que se consideran hinchas de Cipolletti, de ese enojo que me duró unos tres días y que al final ya estaba haciendo estragos en mi familia. Pienso en todo eso y solo deseo una cosa… No quiero otra semana asi.

Hoy el plantel de Cipolletti tiene una nueva chance de hacer feliz a toda una ciudad y algún que otro vecino o vecina de Neuquén. Hoy está la esperanza renovada, hoy más que cualquier otro día queremos ganar, ser los mejores. Hoy juega Cipo y ahí voy a estar, porque te amo y aunque me hagas mal y descubras mis secretos nunca voy a dejarte solo.

Alejandra Barros