Conociendo tierras lejanas

Conociendo tierras lejanas

El partido está cada vez más cerca, los nervios también. La gloria esté cada vez más cerca, la intriga también.
Queremos ganar, ganar y ganar. Es todo lo que pensamos, no hay otra cosa en nuestra mente. Y probablemente se preguntarán si los jugadores piensan eso, si tienen eso en la mente. Sin dudas puedo decir que si. Porque creo que nadie quiere y desea la gloria más que ellos, nuestros jugadores.
Todos los rivales son difíciles, nada está regalado. El equipo de Catamarca viene bastante arriba, como la altitud de la ciudad donde juegan. Con un poco menos de 1000 metros sobre el nivel del mar, el equipo del norte no deja de pensar en su objetivo, que es el mismo de Cipo, ganar ganar y ganar.

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Cipolletti cruzó prácticamente todo el país para ir en busca de una victoria, una victoria de local. Ya es importante en si misma, pero sobre todo un triunfo posicionaría a Cipo entre los primeros puestos del ascenso. Parece que todos queremos lo mismo, y cuando eso pasa hay que pelear hasta el cansancio. Y eso hará Cipolletti, eso haremos nosotros desde las tribunas.

Con pocos habitantes, Andalgalá recibirá a nuestros chicos de la mejor manera. Y no solo a los jugadores, sino también a un puñado de alentadores profesionales que viajan con todas sus herramientas de trabajo, banderas, cantos y algo de ruido.

Al igual que Cipo, en Andalgalá hay mucha tierra fértil. Pero no tienen manzanas, lo de ellos va por el lado salado. Aceitunas y algunas especies crecen como crecen las manzanas o las peras en nuestro hermoso Alto Valle, con la diferencia de que en Catamarca cuidan un poco más los frutos que regala el suelo fértil. Hay un olivo con más de 400 años, esas cosas locas y lindas de la vida natural. Y otras cosas locas y lindas tiene la gente de esa ciudad, porque hace unos años en Andalgalá se prohibió la mineria a cielo abierto. Parece que cuando quieren algo, no paran hasta conseguirlo. Pero tranquilos, Cipo también sabe lo que quiere.

Y como lo nuestro son las manzanas, estamos dulces, vamos dulces. El triunfo en La Visera fue importante y sirvió para que volviera la confianza, para pararnos con más fuerzas en nuestros pies, a mirar para adelante con la ilusión intacta.

Queremos esos tres puntos, necesitamos esos puntos. Cipolletti tiene que llegar a lo más alto y aunque Andalgalá significa “El hombre de la montaña más Alta”, solo un equipo podrá encontrar esa montaña. Tiene que ser Cipo el que llegue, no se muy bien como -o en realidad quizás si- pero no importa, seamos nosotros.

Queremos la gloria, la merecemos, la necesitamos, la deseamos, la soñamos. Cipolletti es el Capataz, pisa fuerte adonde vaya. Y aunque el Aldalgalá los sismos es cosa de todos los días, cuando Cipo ponga los pies en esa ciudad todo será vibraciones. Las mismas que salen de los corazones y las gargantas en cada partido que juega Cipo.

Alejandra Barros para clubcipolletti.com