En este día y cada día, con vos

En este día y cada día, con vos

Hoy si te siento lejos, en la otra punta del país se encuentra mi corazón. Cipo se fue en busca de la gloria y la victoria y yo me quede acá, no es justo pero es el rol que le tocó a cada uno en esta historia. El equipo hizo muchos kilómetros para llegar, aproximadamente 1700. Los paisajes cambiaron de color, de forma, de altura pero esos ojos que miraron por la ventana durante el viaje se pierden en un solo pensamiento.

¿Se puede sacar algo bueno de este tremendo esfuerzo?, si. El Capataz cierra una nueva fase de local. Y ahí si entramos nosotros en acción, los hinchas, los simpatizantes, los locos y locas de siempre. ¿Acaso no se merece todo de nosotros después del esfuerzo realizado? no cabe dudas que el domingo a la tarde, La Visera hará el llamado, hará la señal y claro que seremos muchos los que responderemos. A pensar de todo, vamos a responder como cada vez que Cipo necesito de su gente, de su ciudad.

El rival es importante, casi tanto como lo somos nosotros. Son unos de los tantos grandes del norte, a diferencia de nosotros que somos los mas grandes de la Patagonia. Lo siento rivales, pero en el sur solo existe Cipolletti y aunque lo discutan a muerte nosotros sabemos quienes somos. Por eso el Albinegro hace miles de kilómetros sin bajar la mirada, porque sabemos de finales. Las hemos perdido y también las hemos ganado, por eso Cipo no se rinde.

La noche se aproxima y todos estaremos expectantes, prendidos a la radio o a la computadora. Todo sirve para alentar a Cipo, todo funciona si hay amor y plena confianza. Yo confío en que el equipo dará todo, como lo haré yo el próximo domingo cuando el Capataz me necesite en la cancha, cantando y gritando por él, por el amor a esos hermosos colores.

¡Allá vas Capataz! y muy cerca voy yo, va él y ella también. Bueno, vamos todos y cada uno de los que te queremos ver en la cima, en lo mas alto. Brillando y haciendo del blanco y el negro los colores más hermosos y victoriosos. Seguí viajando, seguí ilusionando, seguí y no pares nunca de perseguir el sueño.

Alejandra Barros