Me gusta verte reír

Me gusta verte reír

Las semanas son siempre intensas, el trabajo y la rutina son cosas de todos los días. Aunque debo admitir que mi trabajo es el más lindo, así que la rutina termina siendo disfrutable. Hoy, muchos salimos de la rutina del martes y nos fuimos a La Visera a ver a nuestro querido Cipolletti. Algunos nos escapamos del trabajo, solo para verlo a él. ¡Y que bueno es verlo feliz!.

Con el futuro del club, los pibes, Cipo ganó en casa y eso ya es alegría. Eran pocos los que pudieron romper la rutina, quizás otros se quedaron en sus trabajos o estudios pero escuchando el partido o simplemente pensando en eso y mirando cada tanto las redes sociales del club para saber que pasa. Eso también es pasión, también es amor.

El Tetradecagonal finalizó, ahora se viene otro torneo. Si el Tetra era de dientes apretados, lo que se viene en las próximas semanas es dientes apretados y entrecejo fruncido. Sufrir es cosa cotidiana en Cipolletti y claro que no nos gusta pero no se puede hacer mucho, solo alentar y pedir mucho, pedir todo. Queremos estar donde están los grandes, somos de ahí, pertenecemos a ese lugar.

Ir al norte o al sur, no sabemos adonde va a apuntar la brújula pero ahí vamos a estar, acá estamos. Es momento de seguir, es momento de oxigenarse el cuerpo con la victoria de hoy y correr en busca de la gloria. Correr, transpirar, gritar, enojarse. Ellos son once pero afuera somos miles ¡Y como nos gustaría inyectarles nuestras energías para que las piernas sigan respondiendo! pero no podemos, solo nos queda alentar y no abandonar, ante todo.

Volví a la rutina, volví al trabajo, pero ahora mi cara es otra. ¡Ganó Cipo señores!, nadie me roba la sonrisa.