No estas solo

No estas solo

¿Se imaginan lo difícil que es volver a casa con una derrota en la espalda?. El viaje es largo, cansador, pero haya van los corazones albinegros. Van y no dejan de latir, no se pierden nada. Ahí están, expectantes y con ganas de gritar gol. Y gritaron gol por fortuna del de nuestros jugadores y la pelota, pero no alcanzó. Otra derrota en la espalda.

No queda nada para que el Tetradecadogal finalice, pero ahora viene el repechaje. Complicado, largo y también cansador. Pero sepan todos, jugadores, dirigentes e hinchas, ahí van a estar los corazones albinegros. Latiendo, viviendo y sufriendo y volviendo a latir; porque Cipolletti le da aire a nuestros corazones, le da sangre para que se alimente y le da pasión para que nunca se apague.

Tontos son aquellos que piensan que las derrotas nos hacen débiles, tontos aquellos que se enojan al punto de organizar movimientos “desestabilizantes”, tontos aquellos que creen que los insultos pueden funcionar.
¿Todavía no lo ven?, esto es Cipolletti. Donde nadie sigue y ama por obligación, sino que los presentes solo están porque el corazón lo pide. Porque miran los rostros con experiencias de esa mujer o ese hombre y entienden todo. Porque una madre, padre, tío, abuela o abuelo, vecino o vecina nos presentó los colores mas lindos del mundo y los hicimos propio. Es más que una derrota o una victoria, es tu club y tu ciudad. La mía no, pero sepan que cuando cruzó el puente Neuquén queda lejos y Cipo se cuela por la piel.

¡No pueden borrar mis recuerdos, nadie es capaz de matarte en mi alma!, dijo un tipo un día. Y acá estoy, acá estamos. Con Cipo, hasta que el corazón diga basta.