Nunca fue fácil, pero creo en tus ojos

Nunca fue fácil, pero creo en tus ojos

En la previa del partido contra San Martín de Tucumán escribí que Cipo nos necesitaría en el partido de vuelta. Y claramente no estaba tan errada. El resultado del partido no favorece al Capataz y es imperioso jugar todas las fichas en la próxima mano.

No hay muchas más opciones. No se puede salir a la cancha tibio o especulando, en todo caso eso paso en el partido de anoche. Pero el domingo no puede haber nada de eso, ganar es lo único que sirve. Claro que la presión es mucha, los miedos y los nervios invaden pero ante todo no hay que perder de foco el objetivo: Ellos tienen que ganar, nosotros los tenemos que alentar y apoyar.

No sirven los insultos, no sirve enojarse. Solo sirve apoyar al equipo, confiar en que los muchachos darán todo y que podrán revertir el resultado adverso. No será sencillo pero tampoco es imposible, nada en el fútbol es imposible. En un minuto cambia todo, para bien o para mal pero cambia. El hombre culpable de mi amor por Cipo, mi querido viejo, siempre me dice que el fútbol te da revancha y que solo está a una semana de distancia. En esta fase no hay semana, solo hay días pero claro que está la revancha.

¿Tenes dudas de que voy a estar ahí con vos el domingo?, parece que todavía no me conoces. Tengo todo pensado, voy a dejar de lado el trabajo aunque me traiga problemas, voy a dejar de lado los compromisos sociales. El domingo, y como cada día de la semana, solo me importas vos. Espero seamos muchos y muchas los que hagan lo mismo, ¡Cipo nos necesita!.

Cuando veas el verde del suelo y creas que solo estas vos y tus piernas, te pido que levantes la cabeza y me busques. Voy a estar con mi hijo y mi hija, con mis viejos, quizás vaya mi abuela o bien voy a estar junto a mi hermano y mi tío. Buscame donde esté mi bandera, donde escuches una canción de amor, donde los bombos no dejen de latir, ahí me vas a encontrar.

Con nervios, con éxtasis en la voz, fuera de mi porque toda la rozan se fue de mi cuerpo y solo queda pasión. No te olvides, donde estés voy a estar.

Alejandra Barros