¿Qué piensan los grandes?

¿Qué piensan los grandes?

No tengo dudas de que disfrutaría mucho más de este partido, el que se viene, si el Capataz tuviera otro presente. Pero, ¿para que pensar en eso?. Dos grandes del interior se enfrentan en un duelo donde la historia se hace presente, donde todos tienen el seño fruncido porque saben que enfrente tienen a un grande.

Cipo viene golpeado, en todos los sentidos. Los puntos no nos alcanza para lograr el objetivo de manera directa, pero claro que la lucha continuará. No podemos abandonar ahora. Y los golpes de la tabla se ven también en los jugadores; algunos más golpeados que otros pero con la certeza de que siguen en pie porque los colores empujan todo, todo.

El partido promete mucho, con solo los nombres de los equipos todos y todas ya se imaginan como puede ser, como va a ser jugado, luchado. Pero para dejar de imaginar hay que ir, ahí no se duda. Es verdad que las derrotas duelen, pero también un cantor dijo que con una canción la tristeza es más hermosa, y ahí están las canciones que bajan de la platea y la popular. Hay posibilidad de precipitación, pero ¿qué importa?, ¿para que pensar en eso?, Cipo me da todo. Él es mi amor.

Es un encuentro feroz, tenso, furioso. El más grande gana, el otro grande se va a casa con el sabor amargo. Cipolletti sabe de amarguras, sabe de broncas y enojos, sabemos todo eso. Ya no lo queremos, nadie, ni ellos ni nosotros.

El domingo es especial, tiene gusto a alegría. En el viaje que hago para llegar a La Visera, como es mi caso, voy pensando en lo que puede venir, lo que puede pasar. Y se que pasa lo mismo en otras cabezas, caminando rumbo a la cancha, en el auto, la bicicleta, en colectivo, todo sirve. Todo vale.

Alejandra Barros