Sueños que cansan por ser tan intensos

Sueños que cansan por ser tan intensos

Dejamos de soñar, todo se terminó ayer cuando el arbitro pitó el final del partido. No hay nada más que podamos hacer. ¡NO!, si estas pensando eso realmente creo que estas en un error. Cuando Cipo ha caído nunca lo dejaste, siempre estuviste ahí, nunca pensaste en abandonarlo. No empieces ahora con esas ideas raras, el Albinegro nos necesita y ahora es cuando tenemos que ser fuertes y no abandonar. La lucha sigue, la pelea continúa y seguirá así hasta lograr lo que queremos: el ascenso.

Sé que estas cansado, sé que estas furiosa. Pero también estamos orgullosos, aunque sea un poco dentro de todos los sentimientos de bronca y angustia. O al menos yo lo estoy, porque sé del esfuerzo de los jugadores, sé del esfuerzo de mucha gente que está dentro del club por amor a Cipo. Acá no hay sueldos, acá hay amor. Si sabes como estas vos, ¿Te imaginas como están ellos?. Les queda una larga vuelta a casa y ahora la derrota no se puede remediar el próximo fin de semana. Todo esa bronca y sed de revancha la tendrán que guardar para el año que viene, guardarla para Cipo o quizás para otro club.

Ha sido un año de mucha ilusión, esfuerzo, aliento, amor. Estamos todos agotados, todos quisimos e hicimos lo mejor para que Cipo llegue a lo más alto. Falto mucho para lograr el objetivo y los años en el Federal A siguen acumulándose, a nadie le gusta pero esa es la realidad. Es tiempo de pensar y accionar de la mejor manera, para que Cipo siga luchando por el ascenso.

Cipolletti es grande y como tal tiene que seguir creciendo. Hay muchísimas cosas por hacer, rehacer, deshacer. Y todo depende de nosotros, porque más allá de un apellido los clubes los forman las personas. Los vecinos, los jóvenes, los mayores, los niños, la ciudad.

Ser hincha de Cipo, para mi, es placer de principio a fin. Sé que cada domingo mi corazón es una fiesta, más allá del triunfo o la derrota. ¡Juega Cipo!, juega mi amor, mi pasión.
Cuando me necesites voy a estar, porque en casa me han enseñado que a los amigos no se los abandona, no se los deja. Así que no te sientas solo, voy a estar. Porque sos Cipo, porque sos mi buen amigo.

Alejandra Barros