Te deseo la felicidad

Te deseo la felicidad

Otro torneo comienza, eso ya lo sabemos. ¿Pero que tiene que pasar para no volver a cometer los mismos errores?. Probablemente la clave es la concentración. No hay muchas chances, es ida y vuelta y todo se resuelve ahí. Es jugar apostando todo o directamente no apostar.

Nosotros ya lo hicimos, ya apostamos. Los dados ya están girando, y no digo que el fútbol sea cuestión de azar, pero a veces todo termina siendo un factor importante. Ahora es tiempo de ver si esa apuesta da frutos, da resultados. Ganar hoy es volver al ruedo, es alimentar el amor y la incondicionalidad a Cipo. Hoy ganar es tener confianza y no pesares en la espalda, hoy ganar es no rendirse, hoy ganar es no dejar de pelear por los sueños, los deseos.

La tarde se tiñe de negro y blanco y a partir de las 16 todos somos Cipolletti. En el último aliento, en la pierna cruzada para defender, en la última pelota, en la última corrida, ahí estamos. A pesar de los vaivenes y las complicaciones, Cipo jamas estará solo y menos en instancias tan difíciles. Acá es donde tenemos que lucirlos, ahora es cuando el equipo necesita de nosotros. Algunos estamos lejos, ¿pero que importa?, donde haya un albinegro estaremos todos y es eso lo que necesitan saber nuestros chicos. Cuando se ponen la albinegra no son solamente un jugador de fútbol, son la materialización de un esfuerzo de años, son el sueño de toda una ciudad.

No queda mucho mas que decir, ya sabemos lo que queremos, porque lo queremos y cuanto lo ansiamos. Ganar de local es fiesta pura, porque festejamos todos, ellos y nosotros. Cuando la victoria es lejos de casa, festejan ellos pensando en nosotros y sabiendo que vamos a estar el próximo domingo en la cancha, alentando. O en el kiosko, alentando. También en la confitería, alentando. Paseando en la plaza, alentando.

Esto no es solo los domingos, esto es todos los días, hasta el final. Apostemos, es doble o nada. ¿Vos que haces?, yo ya aposte. Mi corazón es de él.

Alejandra Barros