Viajando entre nubes vamos

Viajando entre nubes vamos

Se hizo difícil y finalmente Cipolletti se va a Catamarca en micro. Son más las malas que las buenas. Las malas ya las sabemos, pero las buenas tienen un tinte nostálgico.

En algunas horas se van, se llevan los bolsos con un puñado de ropa, botines, vendas y muchas ganas de ganar. Ganas de ellos, ganas de nosotros, ganas de toda una ciudad.
Y no me quiero imaginar cuanto pesaran esos bolsos. Deben pesar tanto como los reproches de los puntos perdidos, la bronca del cierre mal hecho en aquella jugada que terminó en gol para el rival, o ese penal que no nos cobraron porque ese día el árbitro no tenía ganas de cobrarlo.

Pero con un bolso tan pesado, tan difícil de llevar, ¿Qué te puede motivar a estar en ese lugar tan difícil?, debe ser por los colores tan lindos que llevan en la camiseta, debe ser por la sonrisa del niño que los ve en la cancha y después en la esquina, paseando. Debe ser por la ilusión de todos nosotros de querer gritar ¡Si, llegamos!

El camino es largo, la ruta por momentos se pondrá triste y solitaria. Quizás extrañe a alguien, quizás llore a alguien que se fue lejos. Pero al final de la ruta está la victoria, el sacrificio, la voluntad, la superación. Al final de la ruta están esperando algunos y algunas, de acá o de allá pero van a estar ahí para que Cipo no se sienta solo, porque donde está Cipo hay un corazón y una garganta que se prenden fuego. Decirle hincha al que viaja a todos los partidos es muy poco, lo mismo si le decimos fanático, loco o enfermo por el fútbol. Es simplemente un albinegro o albinegra, que con su solo cuerpo y espíritu representan a toda una ciudad. Y hasta diría más que una ciudad, porque los neuquinos también estamos. Toda la Patagonia representada en ese puñado de belleza y amor.

Por la radio o internet vamos a estar los demás, los otros miles. Cerrando los ojos bien fuerte para que nuestra imaginación haga su trabajo. Como enamorada de la radio, admito que es casi perverso el amor que siento cuando escucho a Cipo por la radio. Y es perverso porque sufro, no puedo ver, pero es tan apasionante. Casi tanto como lo es ver fútbol en vivo.

En algunas horas más se viene un partido clave para Cipolletti, el objetivo es solo uno: Ganar. Es solo uno pero no por eso es fácil. ¿Se anotaron los errores? ¿Se mejoró aun mas lo que se había hecho bien? Perfecto, estamos listos para recorrer kilómetros.

Alejandra Barros para clubcipolletti.com