Y voy con vos

Y voy con vos

Un domingo más y no necesariamente es igual. Cuando juega Cipo es diferente, los domingos no son aburridos. Y menos cuando todos sabemos que el encuentro que se viene en algunas horas determina si el Capataz sigue en el camino hacia el objetivo, el sueño.

Sabemos que estamos en desventaja y hasta sin jugar el partido estamos casi seguros de que la próxima fase no la definimos de local, por lo cual los tiempos que vive Cipolletti son difíciles y complicados. ¿Quién dijo que era fácil?, búsquenlo y díganle que nos mintió. Nada de lo que sucede en Cipo es fácil, es siempre el mismo estado: sacrificio. Es por eso que las derrotas duelen tanto y las victorias son triunfos inagotables. Y en ese estado están los y las hinchas que se hacen presente cada domingo en La Visera o en la radio a la distancia: aliento inagotable.

En algunas horas más se donde voy a estar. El cemento de la tribuna me espera, la sombra del árbol al costado de la ruta también me espera. Son rutinas o pasos que no cambian, y los sigo al pie de la letra. Ha pasado mucho tiempo y me los acuerdo de memoria y aunque hubo un tiempo en donde el enojo me había invadido, siempre miraba para el otro lado del río. La pasión es así, es como el amor.

Mañana, desde temprano, la cabeza solo piensa una cosa. Y si, sabemos de las múltiples complicaciones grupales e individuales están y forman parte del presente de Cipo pero mañana eso debe desaparecer. Mañana, la magia se debe apoderar en nuestros once muchachos. Esa, tiene que sacar sonrisas y borrarle la expresión de preocupación del rostro a él, a ellos, a nosotros, a todos.

Solo espero lo mejor, como lo esperas vos; Cipo espera por mi presencia, como esperaba por la tuya también. Mañana Cipo nos quiere alentando, nos quiere gritando, nos quiere ver como seguimos reafirmando que somos los más grandes de la Patagonia. Los nervios intentarán adueñarse de mi, de mis emociones, de mi corazón. Algunos me tentarán a insultar, a enojarme como nunca antes lo hice, pero en el fondo vos y yo -hincha de corazón- sabemos que nuestro colores favoritos son negro y el blanco y a pesar de todo eso jamás va a cambiar.

Alejandra Barros